PANORAMA GREMIAL junto a los trabajadores

Visitamos el gremio de los docentes de Educación Técnica en Rosario, y el Secretario General Ernesto Cepeda estaba reunido con educadores técnicos de toda la provincia.
Cono lo tenemos a Ernesto en distintas reuniones, por eso charlamos con el profe Edgardo Lafortiva, como representante de AMET, de la educación técnica.

¿Cuánta importancia tiene este financiamiento para que los pibes que están hoy estudiando puedan pasar a un taller, a una pyme, a una industria? ¿Cuánto es necesario este financiamiento, Edgardo?
Bueno, este financiamiento es fundamental y al no tenerlo, asesta un duro golpe a lo que es la calidad educativa de las escuelas técnicas.

Los talleres cuentan con maquinarias que se han ido envejeciendo, han pasado a ser obsoletas con el paso del tiempo, la tecnología cada vez avanza más rápido y los chicos están trabajando con máquinas antiguas.
Con la ley nacional que establecía un porcentaje del Producto Bruto Interno para equipamiento a las escuelas técnicas, eso se fue revirtiendo.
Ahora se trata de suprimir ese presupuesto y ya directamente anularlo.
De hecho, hablamos de un país industrial, ¿no?
Como fue desde 1943 en adelante, un país industrial con muchos más niveles, pero con la apertura de las importaciones vamos a ser como Chile, Colombia, ni una fábrica.

Bueno, consideramos desde el gremio que se necesita este tipo de actitudes, lo que hace falta es establecer un modelo de país, o sea, un modelo de país productivo que es lo que hace fortalecer la formación de técnicos y futuros profesionales en las industrias.
Si no abastecemos a la escuela técnica con los insumos necesarios, íbamos a ser un país consumidor de lo que hagan los demás. No vamos a hacer nada que tenga valores agregados, o sea, vamos a ser meros consumidores e importadores.
El primer país industrial de América Latina fue Argentina, después lo siguió Brasil con ese desarrollo.
Bueno, los distintos gobiernos neoliberales siempre insistieron en que era un gasto esta investigación, este trabajo. Bueno, contrariamente a lo que dicen ellos, a lo que piensan ellos, lo que es para la educación, todo lo que sea fortalecer la educación, la educación técnica, es una inversión, una inversión a futuro para el desarrollo de los jóvenes, para que puedan tener las industrias mano de obra calificada y aparte futuros profesionales que puedan hacer, qué sé yo, distintas carreras de ingeniería y demás.

Sin esto es como matar el semillero. Tal cual, porque recuerdo siempre que los pibes en el taller en los últimos años de educación técnica ya iban a la fábrica, al taller, después ya iban a la tecnológica, que en algún momento fue la universidad obrera.
Esa era la idea de un país industrializado, todo lo contrario a lo que quiere Miley.
Sí, lamentablemente vamos camino a, no tener industria propia y tratar de traer todo importado.
Ya lo vivimos, ya lo vivimos en otros gobiernos.
Y así nos fue.






