El Sindicato de Cadetes y Repartidores, pide una actualización de la ordenanza que tiene casi 20 años y no contempla las aplicaciones. Advierten que en la ciudad hay cada vez más repartidores pero sin un registro que exprese la realidad del sector.
En el día de ayer, los repartidores participaron de una audiencia en la comisión de Producción y Empleo del Concejo Municipal para exponer la realidad que atraviesa el sector desde hace años. Lo hicieron en conjunto con los concejales justicialistas Pablo Basso, Mariano Romero y María José Poncino, que presentaron días pasados una modificación a la ordenanza 7.042 y su modificatoria (8.026/26) para generar una serie de beneficios que permitan mejorar las condiciones laborales de este empleo, que mueve gran parte de la economía local sobre ruedas.
Nicolás Martínez, representante del sector dialogó con los medios: «Es una ordenanza de hace 25 años, por eso nosotros participamos de la confección de actualización y acompañamos. Es una necesidad que tenemos, teniendo en cuenta que la ordenanza vigente del año 2001 no contempla las aplicaciones y bicletas, y la actividad era totalmente distinta. No hay ninguna regulación» explicó.
Ante esto, Martínez indicó que; «lo que planteamos es actualizarlo, allornarlo, regular también, qué ente nos va a controlar porque la actual está en vialidad, en la dirección de tránsito con un foco en lo vial y el tránsito. Nosotros creemos que somos una actividad comercial y que tiene que estar regulada desde la Secretaría de Producción de Empleo. Queremos que tengan obligaciones y derechos, tanto las empresas como los trabajadores, para incluirnos a una actividad que es cada vez más grande».
Actualmente, se sabe que la cantidad de repartidores viene en aumento, pero desde el sector, señalan que no se conoce el número certero de los trabajadores que se dedican a la actividad. «Uno de los espíritus del proyecto es que tengamos el dato concreto de la cantidad de repartidores que hay. Creemos aproximadamente que estamos hablando de 9.000. Por ejemplo, solo en Pedidos Ya, que es la empresa más grande, hay más de 2.000 repartidores en Rosario» dijo Martínez.
Uno de los motivos de este aumento en la actividad, corresponde a la pérdida de puestos de trabajo. Ante la necesidad de insertarse nuevamente en el mercado laboral; «muchos se vuelcan a nuestra actividad que es vista como una salida rápida» señaló el dirigente.
Y agregó: «El problema es que somos cada vez más y rinde cada vez menos, porque hay menos consumo». Por último, Martínez, indicó que si bien hay otros problemas como la inseguridad, lo más importante ahora es conseguir una regulación porque la principal problemática de los trabajadores es que cada vez cuesta más llegar a fin de mes.
Por su parte, el concejal Pablo Basso, quien se desempeña en la Comisión de Producción y promueve la iniciativa, sostuvo que: «Lo primero que estamos buscando es actualizar una ordenanza que cree un registro que exprese verdaderamente la realidad del sector, de los trabajadores y las trabajadoras. Le incluimos a la ordenanza original un programa de beneficios para los trabajadores y las trabajadoras para que tengan un incentivo por el cual registrarse y para posterior a eso, conociendo la realidad del sector, se pueda pensar mecanismo para ordenar la actividad en la ciudad».







