PANORAMA GREMIAL junto a los trabajadores .

Nuevas aplicaciones , siguen deteriorando al transporte automotor de la ciudad, por eso dialogamos con Horacio Yanotti Secretario General del Sindicato de Peones de Taxis
Horacio, todos los días aparecen nuevas aplicaciones, pero las que realmente están haciendo daño al trabajador nadie las controla. Estamos hablando de las que están fuera de todo tipo de regulación, de que nunca van a pagar un peso, que han destruido el ejemplo de Mendoza, de Entre Ríos,
Horacio Yanoti – En definitiva han terminado con la vida del taxista, el sector taxista está haciendo un esfuerzo enorme en comprar tecnología, en tener aplicaciones propias, pero acá hay un problema muy grave. El problema pasa por las tarifas que Uber y Didi hoy están cobrando.
Ellos están en competencia, para ellos la competencia no es el taxis, la competencia es entre ellos dos, Didi y Uber.
El sector taxista está incursionando, tiene aplicaciones, incluso hasta nuestro sindicato también va a incursionar en el tema, pero lamentablemente la persona que pone su autodisposición de Uber, de Didi, que pone su propio capital, que está trabajando con tarifas que no son las tarifas reales, lamentablemente es pan para hoy y hombre para mañana.

El servicio de transporte del pasajero tiene una ecuación económica en la cual se tiene que respetar. Si un viaje tiene un costo operativo de, vamos a poner, 10, no se puede cobrar 4. Eso a la larga se va a fundir la persona que, a lo mejor por empatarle a fin de mes, toma su auto particular, se baja la aplicación y sale a hacer el trabajo nuestro.
Y eso es a corto plazo y está ocurriendo. De a poco la gente se va dando cuenta de eso, pero mientras tanto, como la situación económica reinante es tan mala, entonces no le queda otra alternativa que recurrir a test de transporte ilegal sabiendo las consecuencias que puede traer siendo transportada de esa forma clandestina.
El ejemplo de Mendoza es muy claro, porque valía 4 pesos, como decís vos, cuando quedaron solos ya pasó a valer 10. Sí, sí, el caso de Mendoza es un caso puntual. No esperemos que esto pase en Rosario.
Todavía, todavía hay gente que apuesta al taxi. El hecho de estar identificado en amarillo y negro y hay gente que las aplicaciones no la usa y sabe que en tal determinada parada está su taxi amigo, que lo llevó toda la vida, tenemos. Lo que pasa es que de los 4.000 taxis que hoy tenemos en la ciudad de Rosario, 4.200 que son aproximadamente, no están todos trabajando las 16 horas que tendrían que trabajar.
Eso es lo lamentable de la situación.
Esperemos que esto con el tiempo se vaya revirtiendo, digamos que haya un cambio, una vuelta de timón a esta situación.
Siempre la esperanza es la última que se pierde.






