La Municipalidad de Pérez, a través de la Secretaría de Desarrollo Humano y la Dirección de Políticas Sociales, continúa fortaleciendo espacios de formación que generan oportunidades reales para los jóvenes.

El Taller de Adoquines, con base en el Punto Ciudadano de Barrio Jardín, se consolidó como una propuesta donde el aprendizaje técnico se convirtió en una herramienta para transformar el barrio y construir proyectos de vida.
“Creemos profundamente que el Estado tiene que estar presente generando oportunidades reales para nuestros jóvenes. Estos talleres no solo enseñan un oficio, también fortalecen el tejido social, promueven valores, acompañan las distintas realidades y brindan herramientas para que cada uno de ellos y ellas, pueda construir un proyecto de vida”, expresó el intendente Pablo Corsalini.
La capacitación se desarrolló bajo la modalidad de “aula a cielo abierto”, donde la propia calle fue el espacio de aprendizaje. Allí, los participantes incorporaron conocimientos sobre medición, nivelación, excavación, compactación de suelos y colocación de adoquines, aplicando cada concepto directamente en obras que mejoran la transitabilidad y la calidad de vida de las y los vecinos.
Además de aprender un oficio, los jóvenes realizaron relevamientos de sus cuadras para detectar problemas de acceso y anegamientos, convirtiendo el conocimiento en soluciones concretas para su barrio.
Durante todo el proceso también se promovió la cultura del trabajo seguro, incorporando hábitos de cuidado personal, uso correcto de herramientas y elementos de protección, fortaleciendo la responsabilidad y la autonomía de cada participante.
El acompañamiento fue integral. El Municipio trabajó en la regularización de documentación personal, el seguimiento de situaciones sociales y familiares, la articulación con el sistema de salud, el acompañamiento de jóvenes embarazadas y el trabajo conjunto con CEMAP en problemáticas de consumo, generando un espacio de contención, escucha y acompañamiento permanente.
Los denominados “Terceros Tiempos” reforzaron el sentido de pertenencia mediante actividades comunitarias, jornadas recreativas, comidas compartidas y espacios de diálogo que fortalecieron los vínculos entre los participantes.
Como en todos los talleres municipales, también se impulsó la terminalidad educativa y la preparación para el mundo laboral mediante la confección de currículums y el acompañamiento para retomar los estudios.
El balance final es altamente positivo. Más allá de las obras realizadas en Barrio Jardín, el principal resultado es el crecimiento de los jóvenes que encontraron en este espacio una oportunidad para aprender un oficio, fortalecer valores y proyectar un futuro con más herramientas para su desarrollo personal y laboral.





