La compañía sueca Electrolux está en el país desde hace tres décadas. Llegó a tener más de 1.000 trabajadores en su planta de Rosario. Comenzó el 2023 con 900 operarios, pero la caída en las ventas y la apertura de las importaciones la obligó a reducir su plantel a más de la mitad desde el cambio de gobierno. Le quedan 400 trabajadores y abrió un nuevo retiro voluntario.
Electrolux es uno de los mayores fabricantes mundiales de productos que componen la llamada línea blanca. En 2011, compró la marca rosarina Gafa al grupo chileno Sigdo Koppers (CTI) por casi 700 millones de dólares.
Todo iba viento en popa, hasta que las ventas empezaron a caer. Abrió retiros voluntarios y el año pasado, Electrolux tuvo que suspender a sus 400 trabajadores en forma rotativa. Las suspensiones comenzaron en octubre, pero la empresa tuvo que prolongarlas hasta fin de año. La planta rosarina del barrio de Las Delicias trabajó y trabaja a menos del 50% de su capacidad de producción.

Pablo Cerra, abogado y apoderado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en Rosario, dio a BAE Negocios un panorama sombrío: «Electrolux abrió un retiro voluntario y la indemnización mejora la antigua ley. Ofrece la indemnización tarifada más tres sueldos, para una persona que tiene 10 años de antigüedad es un 130%, para un trabajador con una antigüedad menor representa un porcentaje más alto. Todavía no se firmó ningún retiro pero se firmarán».

Adherirse a un retiro voluntario es complicado, porque muchos operarios no tendrán manera de volver a insertarse en una empresa. Sin ir más lejos, en los últimos dos años se perdieron más de 2.000 puestos de trabajadores metalúrgicos en el polo industrial de Rosario. No hay sector que no haya sido afectado.

«Hay una gran masa de trabajadores que se va a adherir al retiro que ofrece Electrolux. Con todo el dolor del alma, vemos que es mucha la gente que se quiere ir. Esto que pasa hoy, no pasó nunca. No es sólo Electrolux donde se va con más dinero, a los trabajadores les dio mucho miedo la reforma laboral. Vemos gente en otras empresas que acepta irse por menos del 100%», explicó Cerra.
La gran pregunta es por qué la gente adhiere a un retiro voluntario sabiendo que quizás, no volverá a encontrar trabajo pronto y menos en su oficio. Cerra que charló con muchos trabajadores dio la respuesta: «La gente está muy endeudada y ve que la única posibilidad de hacer borrón y cuenta nueva es cobrando una indemnización. Necesitan pagar la tarjeta, préstamos y sueñan con arrancar de cero, no se a dónde van a arrancar. Muchos se van a las aplicaciones que es pan para hoy y hambre para mañana. Muchos ya se dieron cuenta que en Uber pierden más plata de la que ganan porque cuando tienen que arreglar el auto, reponer neumáticos, ven que no tienen obra social ni hacen aportes para poder jubilarse, recién ahí se dan cuenta que perdieron».







