En un año signado por las dificultades, los contratiempos y fundamentalmente por todo lo que está en contra del trabajador, Panorama Gremial dialogó con Eduardo Franco, Secretario General del Sindicato de Panaderos de Rosario sobre la responsabilidad que tienen los dirigentes gremiales en ser la última barrera para esta embestida de este gobierno nacional.
«Son tiempos difíciles, no se esperaba otra cosa. Y bueno, la clase trabajadora y los gremios somos los que sostenemos a nuestra gente y bueno, es una lucha, ¿no? Siempre vinieron por nosotros. Pero este gobierno es como que le puso más énfasis. Esta vez vienen por todo».
En cuanto al sector el panadero, hay complicaciónes para los titulares, para los dueños, para la sociedad de panaderos porque cada día el precio sube más y cada vez obtienen menos rentabilidad donde lo primero que hacen es despedir al trabajador. En base a esto Franco expresó:»Sí, si bien nuestra industria siempre es una industria que ha sostenido a sus trabajadores por una cuestión de que no se forma un maestro panadero en dos meses, ¿me entienden? Entonces es difícil despedir a veces. Pero sí, y también aclarar una cosa, estamos en el mes de enero y febrero que son meses que normalmente baja la venta y arranca a partir de marzo. Nosotros estamos esperando que esto se reactive y empiece todo de vuelta a funcionar. Se le metió la mano a la gente en el bolsillo. Esto es una licuadora. Se licuó el salario en tan poco tiempo, nunca ha ocurrido esto.
«Yo recuerdo en el gobierno de Macri cuando aumentó la luz, el gas. Bueno, ahora se repite la historia porque son los mismos actores, la misma política económica. Entonces naturalmente esto va a ocurrir. Y yo espero que el gobierno, que no lo veo retrocediendo, en algún momento reflexione y dé un golpe de timón. Porque ahora son malos los gobernadores y la política. Pero los malos siempre fuimos los dirigentes sindicales, los trabajadores y por supuesto, la clase trabajadora. Bueno, lo que se trata es disciplinar a la clase política y yo creo que están en eso ahora. Ojalá esta defensa que estamos haciendo del trabajador, del más humilde, del que menos tiene, llegue a buen puerto.
En relacion al gran paro que se realizo el 24 de enero donde Rosario tuvo un fuerte acatamiento, el gremialista comentó: «El 24 fue un paro, si bien no fue de 24 horas, fue de 12 horas, pero la gente estuvo en la calle. Obviamente que la CGT puso toda la estructura, pero la gente salió sola a la calle. Y hoy se le está haciendo un daño grande a la clase media. Se le está haciendo un daño enorme. Y posiblemente esa clase media también quiso el cambio. Los jubilados también seguramente querían un cambio, pero no era el cambio que querían. Que le licúen el salario. En dos meses se licuó el salario. Pasamos a ser el salario más bajo de Latinoamérica».
«Estuve mirando un informe hace pocos días, digamos, hacían una comparación de cuánto vale, digamos, un producto comestible, por ejemplo, en Madrid. Y hacían una comparación con Buenos Aires. Y no había diferencia en el precio. ¿Cuál era la diferencia? Que en España el salario mínimo vital y móvil es de 1300 euros. Y acá el sueldo mínimo vital y móvil son 150 mil pesos, que serían 150 dólares, un poco menos. Ahí está la diferencia. Tenemos salario barato en la Argentina. Bueno, esa era la idea, para después dolarizar y manejar y hacer un país para unos pocos. Claro, lo que pasa es que los dólares no alcanzan. Y si me vas a dolarizar, en vez de pagarme un sueldo, si me vas a pagar lo mismo, no sirve, digamos. Yo creo que en el salario mínimo siempre es, punto uno, fortalecer la moneda nuestra, que es la moneda nacional» finalizó Franco.
[27/2, 12:03] Nelson Rainero: [2 / 2]
punto dos, acá el problema es político. Sí, dinamizar la economía a través de que los salarios sean más altos y otra vez se mueva todo el consumo. Claro, por supuesto. Acá hay un problema político, un problema de diálogo, que bueno, para dialogar se necesitan dos partes, ¿no? Y bueno, también muchos de estos gobernadores también votaron y apoyaron al gobierno nacional. También eso es verdad. Listo, Álvarez. 10 puntos. ¿Cómo salió, Álvarez? ¿Bien? Bien. No me puedo decir otra cosa. No, tenía una ganita que se venía volviendo loco.






