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*Sergio Aladio proyecta desde Phoenix el futuro del trabajo argentino*

Panorama Gremial junto a los trabajadores

 

*Sergio Aladio proyecta desde Phoenix el futuro del trabajo argentino*

_Por Nicolás Bordon_                                                                                                        

_El secretario general de Camioneros de Santa Fe y presidente de FUCEIT encabeza una misión que vincula al mundo del trabajo con los debates sobre inversión, tecnología, capacitación y desarrollo. Su recorrido por uno de los principales polos productivos de Estados Unidos busca incorporar experiencias y construir vínculos que permitan anticipar las transformaciones que definirán el empleo en la Argentina._

Phoenix, representa uno de esos escenarios donde las transformaciones del trabajo pueden observarse mientras están ocurriendo. En ese enclave tecnológico y productivo de los Estados Unidos, Sergio Aladio desplegó una agenda que combinó reuniones con autoridades, empresas y organismos de desarrollo, bajo una preocupación que atraviesa su recorrido como secretario general de Camioneros de Santa Fe y presidente de FUCEIT: cómo puede Argentina prepararse para un mundo productivo que está cambiando a una velocidad inédita.

Su doble condición adquiere allí un significado particular. Aladio conduce una organización que representa a miles de trabajadores y, al mismo tiempo, preside una fundación creada para investigar las transformaciones del empleo y producir propuestas desde el propio mundo laboral. Esa combinación, le permite observar el mismo fenómeno desde dos dimensiones que habitualmente aparecen separadas: la defensa cotidiana de quienes trabajan y la necesidad de anticipar las condiciones económicas, tecnológicas y productivas que determinarán dónde estarán los empleos del futuro.

*Mirar dónde se construye el empleo*

 

La elección de Phoenix tampoco resulta casual. La capital de Arizona atraviesa una profunda transformación asociada a las industrias tecnológicas, los semiconductores, la logística y la radicación de inversiones internacionales. Durante la misión, la delegación encabezada por Aladio mantuvo encuentros con autoridades municipales, el Greater Phoenix Economic Council, la Arizona Trucking Association, empresarios y representantes de la comunidad empresarial taiwanesa.

“Esta experiencia es muy importante para pensar el desarrollo de Rosario y el Gran Rosario, porque nos permite conocer ideas innovadoras y analizar de qué manera podemos aplicarlas en nuestra región”, explicó Aladio.

Detrás de esos encuentros comienza a tomar forma la agenda que FUCEIT busca impulsar, a partir de una concepción del trabajo que excede la discusión salarial y se proyecta hacia las condiciones que permiten generar empleo. Desde esa perspectiva, las decisiones sobre infraestructura, inversiones, incorporación de tecnología y formación de trabajadores, también forman parte de una discusión que el mundo sindical necesita abordar para anticiparse a las transformaciones productivas.

La discusión, tiene respaldo en una preocupación internacional creciente. La Organización Internacional del Trabajo advierte que la transformación tecnológica no determina por sí sola el futuro del empleo. La participación de los trabajadores en ese proceso puede influir en cómo se incorporan las nuevas tecnologías, qué capacidades demandan y bajo qué condiciones laborales se desarrollan.

La experiencia observada en Phoenix agregó otro elemento. Durante el encuentro con autoridades locales apareció la denominada “triple hélice”: la articulación permanente entre Estado, sector privado y universidades para definir estrategias de desarrollo. En esa ecuación, la mirada que impulsa Aladio incorpora deliberadamente un cuarto actor: los trabajadores.

*De Santa Fe hacia una agenda argentina*

 

Esa perspectiva explica por qué la misión excede el interés específico del transporte. Agroindustria, energía, minería, economía del conocimiento, infraestructura, logística y tecnología, forman parte de una conversación en la que Santa Fe aparece como plataforma inicial por su entramado productivo, sus puertos, universidades, empresas y recursos humanos.

“Partimos desde Santa Fe, pero pensamos en la Argentina. Nuestro desafío es construir puentes que generen inversión, producción, capacitación y trabajo”, sintetizó Aladio sobre el horizonte de la iniciativa.

Esa búsqueda, tendrá una segunda etapa con la organización de una misión inversa orientada a que empresarios, inversores y referentes institucionales de Phoenix conozcan las capacidades productivas del país.

Allí también se encuentra el desafío que FUCEIT comienza a asumir como espacio de pensamiento surgido desde el trabajo. No se trata de abandonar las funciones históricas de una organización sindical ni de reemplazar la defensa salarial por una agenda empresarial. La apuesta consiste en ampliar el campo de intervención: comprender que proteger el empleo también exige discutir productividad, innovación, infraestructura, conocimiento y desarrollo.

En el mismo sentido, esta perspectiva que Aladio impulsa desde FUCEIT también encuentra sustento en una trayectoria construida desde el propio mundo del transporte. Comenzó a trabajar en el sector siendo muy joven y, desde allí, desarrolló un recorrido sindical que hoy lo lleva a participar de discusiones sobre inteligencia artificial, semiconductores, cadenas globales de suministro y nuevas formas de producción. Entre aquella experiencia inicial y la agenda que ahora desarrolla en Phoenix existe la misma preocupación por el trabajo, aunque proyectada hacia los desafíos productivos que comienzan a definir su futuro.

Por eso, la importancia de Phoenix quizás resida tanto en lo aprendido durante estos días como en las posibilidades que comienzan a abrirse hacia adelante. La misión encabezada por Aladio instala una discusión todavía poco habitual dentro del sindicalismo argentino: proponer que la representación de los trabajadores también se proyecte hacia los espacios donde se piensan la inversión, la tecnología y el desarrollo. Porque el futuro del trabajo empieza a definirse mucho antes de que sus transformaciones lleguen: comienza allí donde una sociedad decide cómo quiere producir, crecer y generar las oportunidades de los próximos años.