Luego del fallo judicial favorable, la delegada de ATE volvió a su puesto laboral en el policlínico Pami II. “No gané yo particularmente, tiene que ser un logro de los laburantes”, remarcó.
Melina es una instrumentadora quirúrgica que hace nueve años ingresó al Pami “por currículum, no por política ni por sindicato”, pero que con el tiempo y las condiciones laborales de precarización la impulsaron a afiliarse a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
Melina Gutiérrez fue noticia cuando el 31 de marzo de este año, luego de haber sido elegida secretaria general de la Junta Interna de ATE-Pami, se enteraba repentinamente de su despido. Uno de los únicos en todo el país.
En rigor, se enteró unas horas antes, mediante una resolución, que su contrato no había sido renovado, a pesar de llevar casi una década vinculada laboralmente al instituto.
“Ahí iniciamos acciones gremiales y acciones judiciales. Y el 10 de junio, por medida cautelar, en el Juzgado Nº89 de Capital Federal, un juez dictaminó que yo tenía fueros gremiales, pese a ser trabajadora precarizada, contratada, y activa esta medida preventiva para reincorporarme en mi lugar de trabajo, con la misma forma contractual, para seguir llevando mis actividades adelante”, explicó.
Tras cuatro meses despedida de manera “injusta e injustificada”, la trabajadora del policlínico Pami II de Rosario y secretaria general de la Junta Interna de ATE-Pami, Melina Gutiérrez, regresó este jueves a su puesto laboral como administrativa en el efector de salud de la zona norte, a través de una medida cautelar que le restituyó el empleo.
“Más que recaer esto en una cuestión personal, tiene que recaer en el conjunto de trabajadores, que es un golpe que se le dio también a este Gobierno. No gané yo particularmente, tiene que ser un logro de los laburantes, que lo tenemos que saber capitalizar todo, que cuando realmente nos organizamos, cuando realmente estamos bajo una organización gremial seria como lo es ATE, las cosas se consiguen”, indicó Gutiérrez.
Con respecto a la medida cautelar judicial, la secretaria general dijo que el fallo fue el resultado de un planteo realizado por ATE a nivel nacional en relación a afiliados que fueron despedidos indebidamente de sus tareas en el Estado. “El Pami, hasta la fecha, nunca me había convocado a trabajar y lo hizo recién antes de ayer, 5 de agosto, y ayer 6 de agosto firmé la notificación de una resolución donde dice que ellos activan esta medida cautelar, están de acuerdo con esta medida cautelar y me convocan a trabajar”, abundó Gutiérrez.
Durante los meses de incertidumbre, estuvo acompañada de la secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, quien dijo que “es una alegría y una emoción que se reinstale donde no tendría que haber dejado de estar nunca. Es un reconocimiento a la lucha colectiva, a no bajar los brazos”.
Para la responsable de la seccional local del sindicato estatal “su despido fue ilegal. Empujamos con acción gremial y legal para voltear esta injusticia. La Justicia nos dio la razón, es una medida cautelar ganada en la calle”. Además, Almirón agregó que “se tienen que ir todos los que representan está gestión nefasta. Que dejen de robar a los jubilados y jubiladas”.
Gutiérrez, por su parte, dijo que no recibió explicaciones a su despido, bajo la forma de no renovación de su contrato. “Cuando voy a buscar explicaciones de por qué me despidieron, nadie hasta el día de hoy me las pudo dar. Yo tenía entrevistas positivas con mi jefatura, entrevistas anuales positivas todos los años, nunca tuve una nota ni de un afiliado ni de un compañero en contra”, puntualizó, para agregar que “cumplía con mi horario laboral pese a tener el cargo de secretaria general, porque no gozo de franquicia gremial, iba a trabajar todos los días”.
Para Gutiérrez no hay dudas: “Obviamente esto está vinculado a cuestiones políticas. Nosotros en el mismo momento que cae mi despido estábamos denunciando corrupción en el Pami, estábamos denunciando desvíos de cápitas al sector privado, ajuste. Obviamente que tiene que ver con eso”.
La dirigente gremial y trabajadora consideró que su reincorporación a la obra social de los jubilados en Rosario obedeció a “la lucha”, que siempre “sirve”. Y reivindicó la organización colectiva y la pelea, aún en tiempos en los que parecieran no tener efectos inmediatos. “Nos da la sensación que es más lo que perdimos que lo que venimos ganando, pero hemos dado lindas batallas”, dijo.
En esa línea, agregó que “lo que está ocurriendo con la Ley de Tierras Rurales es sinónimo de eso, también dimos esa batalla con la ley de la reforma laboral y algunos artículos quedaron afuera, otros no. Las cautelares con los despedidos de manera ilegal son batallas ganadas en un Gobierno tan nefasto como ese, hay que aprovecharlas”.







