La Federación Gremial del Comercio e Industria (FECOI) relevó los datos de la actividad en el Gran Rosario. Un sector, como el agro y los puertos que crece, frente una fuerte recesión en las pymes manufactureras.
Según el informe, el complejo agroexportador registra un crecimiento interanual del 48% en cargas, mientras que el sector pyme manufacturero en Pérez, Alvear y Granadero Baigorria enfrenta una recesión con la industria metalúrgica operando al 40% de su capacidad.
Varias de las causas son las que transmitimos en Panorama Gremial a diario: caída del consumo interno, paralización de la obra pública y el aumento de tarifas eléctricas, estas últimas subieron un 38,3% según la FECOI. Estos patrones han generado un combo de suspensiones laborales, endeudamiento empresarial y un aumento de la desocupación en la región, profundizando la brecha entre el sector exportador y la economía local.
Esta situación que golpea al bloque del sudoeste y norte inmediato, dependiente de las Pymes familiares, la industria metalmecánica pesada, la fundición y la producción para el mercado interno, difiere completamente del norte del Gran Rosario, como San Lorenzo o Puerto General San Martín, que acarrean los dólares de la agroexportación y los puertos.
El endeudamiento comercial y familiar está transformando la circulación de dinero en los barrios del Gran Rosario, generando un fenómeno que los analistas locales denominan «economía de subsistencia o de asfixia».
Cuando el dinero de un hogar o de un comercio se destina a pagar deudas previas en lugar de consumo nuevo, el flujo de efectivo en la calle se detiene de inmediato.
Esta dinámica de endeudamiento impacta directamente en la vida económica de los barrios a través de tres canales principales: El estancamiento del circuito comercial de cercanía, la trampa del pago de comida con tarjeta, según los datos de la Cámara de Supermercados y el Centro Unión Almaceneros de Rosario, las familias del Gran Rosario están financiando la compra de alimentos básicos y medicamentos con tarjetas de crédito en cuotas.
El impacto en el mes siguiente: Cuando comienza el mes, el salario del trabajador formal o el ingreso del cuentapropista informal se absorbe casi por completo para pagar el resumen de la tarjeta del mes anterior. Esto reduce a cero el dinero disponible en efectivo para compras diarias, paralizando las ventas en las despensas, carnicerías y verdulerías del barrio durante las tres primeras semanas del mes.
La cadena del «fiado» y el endeudamiento informal. Los almacenes como financistas de emergencia: Ante la falta de efectivo y el límite saturado de las tarjetas bancarias, reapareció con fuerza el «fiado» o la libreta de almacén en los barrios periféricos de Pérez, Alvear y Baigorria.







