Mediante un comunicado de prensa, los gremios de la marina mercante rechazan el avance de un proyecto que, según advirtieron.
Las organizaciones sindicales de la Marina Mercante Argentina declaramos el ESTADO DE ALERTA PERMANENTE Y MOVILIZACIÓN ante el avance de un proyecto de ley que, bajo el argumento de reducir costos logisticos, pretende profundizar la apertura del cabotaje nacional a buques extranjeros, sin promover el desarrollo de nuestra Marina Mercante. Denunciamos que esta iniciativa profundiza la extranjerización del transporte por agua, amenazando el empleo argentino, las empresas nacionales, la industria naval y nuestra soberanía logística.
No nos oponemos al progreso, a la eficiencia ni a la competitividad de nuestra Marina Mercante. Por el contrario, los trabajadores estamos dispuestos a realizar los esfuerzos y asumir los compromisos necesarios para recuperar y fortalecer nuestra actividad. Hemos efectuado propuestas concretas y formales, con soluciones posibles y viables y no fueron siquiera tenidas en cuenta. Lo que no aceptamos es que, en nombre de la reducción de costos, se pretenda sustituir nuestra bandera sin corregir las asimetrías económicas, tributarias y operativas que perjudican al transporte nacional.
A LOS GOBERNADORES: NO ENFRENTEN A LOS TRABAJADORES
Advertimos a quienes presentan las banderas extranjeras como única solución para sus economías regionales, contraponiendo engañosamente miles de trabajadores de tierra con un supuesto puñado de trabajadores embarcados.
No existen trabajadores argentinos de primera y de segunda. Todos integramos una misma cadena productiva que comprende familias, puertos, talleres navales, proveedores, escuelas de formación y miles de empleos directos e indirectos.
Defender el trabajo de unos no puede justificar la sustitución de otros por trabajadores extranjeros. Pero existe una pregunta que nadie parece querer responder: ¿qué sucederá cuando desaparezca nuestra flota y el transporte de las cargas argentinas quede concentrado en manos de empresas extranjeras, particularmente de bandera paraguaya?
¿Quién garantizará entonces tarifas competitivas? ¿Quién impedirá que esa posición dominante termine imponiendo precios y condiciones a nuestros productores y economías regionales?
Destruir la competencia nacional para depender de un eventual monopolio extranjero no es reducir costos: es hipotecar nuestro futuro.
La solución exige infraestructura portuaria, integración multimodal, equidad tributaria, recuperación de capacidad de transporte y una verdadera política de promoción de la bandera argentina.
Exigimos al Poder Ejecutivo y al Congreso Nacional que cualquier reforma garantice la defensa del cabotaje, la Marina Mercante, el empleo argentino y la participación efectiva de sus organizaciones representativas.
Convocamos a las organizaciones sindicales, empresarias y sectores productivos a defender un transporte al servicio del desarrollo nacional.
NO HAY DESARROLLO NACIONAL ENTREGANDO EL TRANSPORTE DE NUESTRAS CARGAS.
SIN MARINA MERCANTE NACIONAL NO HAY SOBERANÍA LOGÍSTICA.
ESTADO DE ALERTA PERMANENTE Y MOVILIZACIÓN.







