PANORAMA GREMIAL junto a los trabajadores.
Un nuevo frente abierto para la conducción de Moyano en la Federación de Camioneros.


A la pelea interna entre el veterano conductor y su hijo Pablo, ahora aparecen las denuncias sobre las elecciones en el Sindicato de Camioneros de Santa Fe, que fue impugnada por la justicia.
Allí se eligieron congresales que luego votaron en la Federación por la continuidad de Hugo Moyano, lo que genero denuncias por parte de Oscar Galarza , candidato en Santa Fe , que no lo dejaron participar y logro impugnar las elecciones.

En esos comicios se iba a presentar para su reelección Juan Chulich, alineado con Hugo Moyano, pero surgió una lista opositora liderada por Oscar Galarza, a quien la junta electoral, dominada por el oficialismo moyanista, no habilitó para participar de la votación, lo que dio lugar a una denuncia judicial por “maniobras proscriptivas”.
Sin embargo, Chulich desobedeció la orden de la Justicia con la excusa de que el fallo no estaba en firme y realizó igual las elecciones, donde ganó sin competencia alguna, aunque con una legitimidad jurídica cuestionable.
Ahora surgió la acusación de los opositores conducidos por Galarza de que los congresales de Chulich participaron luego del congreso de la Federación de Trabajadores Camioneros que reeligió a Hugo Moyano, pero no estaban en condiciones de hacerlo porque esos delegados ya no contaban con mandato vigente (dan por sentado que los comicios realizados no fueron legítimos debido a la suspensión dictada por la Justicia).

De esta forma, la provincia de Santa Fe se consolidó como uno de los principales focos rebeldes hacia el liderazgo de Moyano. Además de la lista opositora de Chulich, en esa provincia pesa fuerte la figura de Sergio Aladio, el principal opositor al líder nacional, que en 2015 desafilió al Sindicato de Camioneros de Santa Fe de la estructura moyanista y logró ser avalado por la Corte Suprema, mientras reivindica su autonomía y la necesidad de que la dirigencia porteña, centralista, respete la independencia de los gremialistas del interior.
Aladio sumó disidentes de Camioneros en todo el país con la idea de armar una federación paralela y tomó decisiones que lo diferenciaron más de Hugo Moyano: tiene su convenio colectivo de trabajo, que se aplica en la mayoría de las empresas de la provincia, y cuenta con su obra social propia, sin el déficit de las dos entidades que regentea el líder nacional de Camioneros a través de una empresa presidida por Liliana Zulet, su esposa.
¿Salpicará el conflicto santafesino de Camioneros el nuevo mandato de Hugo Moyano en la Federación? Será, en todo caso, un problema más que se sumará a una larga lista de episodios que se acumulan y dejan a la luz las grietas de un liderazgo que no es el mismo de antes.







