PANORAMA GREMIAL junto a los trabajadores .
Visitamos las oficinas de SITRATEL Rosario , donde el Secretario General Claudio César nos recibió y pudimos tener sus conclusiones sobre este momento crucial para el futuro de los argentinos.

Recién hablábamos, Claudio, de los momentos. Hay momentos donde se atravesó un cambio, una modalidad distinta, vamos a confiar, hay muchos que creyeron hasta que iban a cobrar en dólares. Hoy hay momentos donde el pueblo salió a la casa, donde hay una especie de reacción que se estaba esperando y parece que son muchos más los arrepentidos de los que están conformes. ¿Cómo viste este momento?

Claudio César – Nelson, mirá, el día de ayer, en la marcha del 24 de marzo, lo que he visto es una especie de fuerza colectiva que no se va a dejar avasallar sobre sus derechos. Y hoy tiene mucha similitud lo que es el neoliberalismo que aplicó los militares en ese momento, en el año 76, que creo que un poco la figura emblemática del mal es Videla, pero el que estaba atrás es Martínez de Hoz, el que quería destruir a lo que se podía hacer una oposición, una resistencia. Y había un ideólogo que se llamó Adalbert Krieger Vassena, que era el que escribía todo lo que tenía que ver con el poder económico, el que entregó las grandes empresas nacionales a los militares y a los extranjeros en nuevas sociedades anónimas que todavía persisten.
Bueno, por eso, me parece que tanto la dictadura en la época de Macri, en la época de Menem, y en este momento lo que se trata de destruir son los que pueden inducir a subvertir este orden establecido injusto.
Y los dirigentes gremiales, como los trabajadores, como los movimientos sociales, todos los que nos oponemos a eso somos los grandes enemigos que hay que, usando una palabra muy dura… Exterminar. Exterminar.
Exterminar en estos conceptos que, bueno, a la democracia hay que cuidarla, y este es un gobierno que cada día avanza un paso más en que deje de ser una democracia formal, porque ya sabemos que la materia no está constituida desde que vino la democracia.
Así que me parece que falta mucho trabajo de compenetración, y nosotros acá desde la organización gremial tratamos de hacerlo, de comprometernos con cómo sigue todo esto.
En esas charlas de debate, que son muy interesantes, que ha habido varias, y que tenemos imágenes que son muy importantes, ¿se nota la bronca de la gente, del trabajador? ¿Lo expresan? ¿Qué dicen?
Sí, a ver, la bronca es buena, pero también hay que ponerle un poco de comprensión de lo que está pasando. Por ahí nosotros somos trabajadores que tenemos trabajo en blanco, y la idea nuestra también es que la gente vea, o los compañeros que están más cerca del gremio vean también que hay trabajos que no tienen su formalidad, tanto ahora que se habla del fin de la moratoria que ha terminado, porque las cuestiones que pasan, parece ser que la culpa tiene los trabajadores que no hacían los aportes, y hoy viene un mundo que, a todo lo contrario, está desapareciendo el trabajo formal.
Bueno, hay que discutir un montón de cosas, y la clase trabajadora tiene que estar preparada para dar esos debates, no dejárselos solamente a la política partidaria, sino que los trabajadores tienen que ser un lobby fuerte para poder posicionarnos cuando cambie esto, porque más temprano que tarde va a cambiar, porque, bueno, con la demostración de la marcha de ayer, queda claro que el pueblo no va a dejar pasar, que se aplique este modelo como lo quieren aplicar.
La gente se expresó mayoritariamente contra este gobierno. Sí, me parece que el gobierno desde el minuto uno nos está tomando de medio de tontos a todo el pueblo, donde hace políticas que van en contra de la memoria, verdad y justicia, que es la clave central, y aparece con videos, realmente no hace falta ni mencionarlo, y ahí hay que trabajar. Uno lo que veía, tanto acá en Rosario, como en Buenos Aires, por medio de la televisión, la juventud me parece que es la fortaleza para cambiar, para cambiar esto que tenemos, que lamentablemente es muy nefasto.
Nelson — Y si uno mira, y presta atención, en un año, a las medidas económicas de Javier Milei, ¿habrá alguna favorable al movimiento obrero, a los trabajadores, al campo popular?

César –No, no hay ninguna. Es todo un análisis de medidas a favor de los sectores empresarios, sectores financieros, todas cuestiones que ya tienen muchas similitudes con el tema de importación. Apuntar a un país que deja de tener industria, apuntar a un país que tiene trabajadores, en donde aparecen los dirigentes gremiales, en donde aparecen los cambios para que haya un mundo más justo, más equitativo, porque los gremialistas en sí somos los que interpretamos que hay que cambiar cuestiones de condiciones de trabajo. A veces uno dice, no, hay que hacer una reforma laboral. ¿Cuál sería? Porque la verdad que no se entiende.
Tenemos una cantidad de trabajo informal que supera el formal. Tenemos legislación laboral que pueden hacer los patrones cualquier cosa. No pagan los aportes patronales que tendrían que pagar. No hay ni multas. No hay ni multas. Entonces, ¿qué es lo que quieren de los trabajadores?
¿A dónde nos quieren llevar? Bueno, ese es el debate que hay que dar con todos los compañeros para que interpreten y que no los lleve el odio a votar determinadas cuestiones que van contra sus propios intereses .




