PANORAMA GREMIAL junto a los trabajadores .
Siguiendo con las reflexiones de diferentes actores de la vida gremial y política de la región , es el turno del Secretario General de los trabajadores de Luz y Fuerza.

Alberto Botto
Alberto, estamos hablando a distintas organizaciones gremiales, distintos compañeros y referentes sobre el mensaje hacia los trabajadores por lo que viene, y ustedes terminan de demostrar en este imponente acto con Juan Monteverde .
Botto – Sí, seguro. Dentro de estos días se va a estar eligiendo tanto a nivel nacional, provincial, como municipal, y no creemos nosotros que vaya a ser una elección más, sobre todo a nivel nacional.
A nivel nacional, muchas veces se dice hay dos modelos en punta. Yo no creo que sea así. Yo creo que hay uno que defiende la soberanía, que defiende los derechos, y después está el otro que es transformamos en una colonia.

Acá se prometen soluciones mágicas, se habla de dolarización, donde eso genera mucha confusión en la gente, justamente al valor que está el dólar. Hay gente que piensa, compañeras y compañeros, que caen en esa trampa y piensan que si ganan, por decirlo, por tener una cifra redonda, 10.000 pesos, 10.000 dólares. Nosotros tenemos informes, hablamos sobre cuestiones concretas.
Hay un informe del CEPA que dice que sin tomar en cuenta la deuda el cambio pasaría a costar 3.700 pesos por cada dólar, sin tomar en cuenta la deuda. Y si tomamos en cuenta la deuda, eso se elevaría a una cifra cercana a los 12.000 pesos o 13.000 pesos.
Es decir, que un salario de 600.000 pesos, si vamos a tomar para hacer un número redondo, empezaríamos a ganar 50 dólares. Acá lo que se intenta hacer es pulverizar el salario, pulverizar los derechos, porque si hablamos de arancelar la universidad, de que la educación, según algunos candidatos, alguien la tiene que pagar, por lo tanto tiene que ser privada y quieren dar vouchers para estudiar.

Habría que preguntarle a los chilenos que se cruzan la frontera para ver qué pasa, cómo funcionan los vouchers allá. La sociedad rural dijo en uno de los últimos actos que quieren volver a 1910, porque para ellos eso era la mejor Argentina, no había industria, no había trabajadores, era campo y nada más, y vivían la gran fiesta un 5% de la población.
Y seguro, porque ahí se desequilibra totalmente la relación de fuerzas. Hay que imaginarse un trabajador discutiendo con un patrón cómo sería o cuál sería el resultado de esa discusión si no está el sindicato de por medio.
A los sindicatos muchas veces somos demonizados justamente por el sistema, porque saben que somos el último bastión de resistencia que tienen, y si nosotros obviamente defendemos a nuestras compañeras y compañeros, obviamente que estamos poniendo una barrera a las apetencias personales que tienen determinados personajes.
Yo no quiero generalizar, porque sé que hay muchos empresarios con conciencia nacional que creo que van a tener que ayudar mucho y ponernos todos a trabajar esta idea, porque esto va más allá de la tendencia partidaria o ideológica que uno tenga.

No se sale con ideología, y acá soluciones mágicas no hay. Si acá se le quería enviar un mensaje a la política, ya está. Un mensaje de enojo porque la política no estaba resolviendo algunas cuestiones, ya está.
Ahora hay que poner los pies sobre la tierra, escuchar bien a los candidatos, ya las propuestas están quedando más que claras, escuchar bien cuáles son las posibles salidas, porque lamentablemente el nivel de endeudamiento que tiene el país, después agudizado por la pandemia, por la guerra con Ucrania, la sequía que fue tremenda para Argentina, acá nosotros que la vivimos, que estamos en el núcleo de la pampa húmeda, sin duda que todo esto es un condicionante fundamental como para que la gente tenga que entender que lamentablemente por el ajuste vamos a tener que pasar.
La política salió de la famosa campana de cristal, estaban ahí metidos en su barrio privado con sus autos, me parece que este fue un golpe de realidad. Sin duda, sin duda, por eso dije, el pueblo ya hizo el llamado de atención, ahora también el pueblo tiene que entender que la salida es terrenal, es con los pies sobre la tierra y lo posible, y que hay que tratar de que justamente el pueblo trabajador, nosotros que somos clase trabajadora, que eso también tenemos que entenderlo, somos clase trabajadora, tenemos que buscar cuál es la salida menos dolorosa para nosotros, si el trabajador genera riqueza, no puede ser el trabajador el que esté pagando estos desaguisados que se producen, de los cuales no hemos sido responsables, no tenemos sociedad de offshore, no somos evasores, no nos llevamos la plata afuera, esas cuestiones claras nos tienen que unir y nos tienen que tratar de orientar, reitero, hacia una salida con el cuidado de derechos que hemos ganado con lucha y con gestión.






