El drama detrás del Peaje Inteligente, 70 familias a la deriva en el Puente Rosario-Victoria. Leandro Bond, titular de SUTRACOVI, denunció que la implementación del sistema en la conexión con Entre Ríos oculta un escenario de precarización y abandono. Los trabajadores de la anterior concesionaria se fueron sin indemnización tras una quiebra fraudulenta y el nuevo pool de empresas —avalado por el Gobierno nacional— se niega a garantizar la continuidad laboral.

Con la toma de posesión de la unión transitoria de empresas (UTE) conformada por las rosarinas Obring S., Rovial SA, Edeca SA, y las victorienses Pitón SA y Pietroboni SA, la nueva concesión del puente Rosario-Victoria empieza a dar sus primeros pasos. De ahora en más, la concesionaria se llamará Conexión Alto Delta y ayer comenzaron los trabajos de desmalezamiento y corte de pasto desde la cabecera Victoria. La semana que viene empieza el bacheo de la traza desde Rosario hacia Victoria (una obra urgente e imprescindible por el estado peligroso que presenta) y, a partir del 20 de enero, se iniciará la restauración total de la rotonda de ingreso a Victoria, en la intersección de la ruta nacional 174 y la ruta provincial 11, en Entre Ríos. Por otro lado, varias grúas comenzaron a levantar la vieja estación de peaje para dar lugar a un nuevo y moderno sistema de cobro: no se aceptarán más pagos en efectivo y, en cambio, se podrá abonar con tarjetas de crédito y débito, QR (billetera electrónica) y habrá una estación 24 horas para tramitar el Telepase, que tendrá un beneficio en el valor total del precio.
Mientras tanto, más de 70 familias quedaron a la deriva a partir de este cambio con imagen de «modernización» y denuncian la falta de indemnizaciones. La noticia de que el Puente Rosario-Victoria dejará de tener cobro manual para pasar a un sistema 100% electrónico, entre otros cambios, cayó como una bomba en el sector vial. Lo que para el usuario se vende como «agilidad», para los trabajadores trabajadoras viales es el capítulo final de un mal sueño.
En diálogo con el Secretario General de SUTRACOVI, Leandro Bond, desnudó la trama de un conflicto que combina quiebras sospechosas, falta de indemnizaciones y un Estado que mira para otro lado.

El primer eslabón de esta crisis es la salida de la empresa CRUSA, que manejó la concesión hasta abril de 2025. Según detalló Bond, la firma dejó a cerca de 500 familias en la calle, de las cuales unas 70 pertenecían específicamente a la conexión Rosario-Victoria. «La empresa presentó quiebra y estamos en conflictos legales; hay compañeros con más de 15 años de servicio que se fueron sin un peso de indemnización», denunció el dirigente.







