En el Día Mundial de la Salud, ATE Rosario convocó a concentrar en la esquina del Nodo Salud. Allí se homenajeó a quienes sostuvieron este derecho de la población en pandemia, tanto en el nivel municipal, como provincial y nacional. Hubo una emotiva intervención de una trabajadora del Geriátrico y acto en unidad con SIPRUS.
Yanina asiste como lo hizo a su trabajo en pandemia. Con la máscara protectora, el barbijo, las gafas, cofia, protector de zapatos, guantes y el delantal. No está para atender, ni para mostrar indumentaria. Suena el himno y empieza a bailar. Empieza a pasar otra vez por el cuerpo mientras ‘se saca de encima’ cada uno de los elementos de protección personal, las experiencias en pandemia. Luego una voz de fondo relata lo vivido por el personal de salud y nadie escapa a la emoción.
Como una metáfora que refleja cuántas maneras hay de ‘pasar por el cuerpo’ el trabajo, la trabajadora del Geriátrico Provincial, dio apertura a la gran jornada de lucha convocada en el día que se conmemora la fundación de la Organización Mundial de la Salud. En la esquina de la sede local del Ministerio de Salud, se montó una pantalla, escenario callejero y tomaron la voz diversas referentas y referentes del sector.
Estalladxs
Esa palabra aparece mucho al hablar de personal de salud y pandemia. La pasaron siendo el pilar fundamental del cuidado de la salud de toda la población, con salarios de miseria, pluriempleo para sobrevivir, problemas serios de infraestructura, sin acceso al descanso legal, son elementos de protección en cantidad y calidad, siendo muchxs de ellxs contratadxs sin derechos ni estabilidad mínima.
“Hablamos de un personal maltratado por todos los niveles de gobierno, que no ubicaron donde correspondía la necesidad de salarios y condiciones de trabajo dignas para quienes sostuvieron la salud pública en pandemia. Hoy necesitamos que, por derecho propio y también por psicoprofilaxis, se les otorguen las vacaciones adeudadas”, reclamó la Secretaria General de ATE Rosario, Lorena Almirón.
Destacó también la urgencia de garantizar pases a planta porque en todas las recorridas a lugares de trabajo aparece la falta de personal como problema. “Que no se dejen caer los contratos Covid, porque en salud pública no sobra nadie, por el contrario”, alertó.
Además, recordó que lxs contratadxs sufren un triple maltrato: no sólo la inseguridad laboral y el retraso en el pago de sus haberes, sino que cuando les pagan varios meses juntos de salarios miserables, les descuentan impuestos a las ganancias. Parece un chiste de mal gusto, pero no. “Hay un nivel de burocracia y destrato hacia quienes cada día garantizan el derecho a la salud de la población que es inadmisible. Como lo es la falta de inversión de infraestructura: tenemos centros de salud sin gas, sin agua, con problemas edilicios graves. Es urgente resolver estos problemas”, dijo.
Corte no quirúrgico
La pandemia fue ‘la oportunidad’ de enaltecer la importancia de la salud pública con inversión y más derechos. Pero lamentablemente una vez más el sistema se sostuvo sobre explotando a quienes, como Yanina, le pusieron el cuerpo cada día, como decían ellxs ‘vestidos de lámparas’, resolviendo como se podía, con riesgo de vida. En ese sentido, también se recordó a las decenas de compañeras y compañeros que fallecieron con Covid.
“Realmente son muy, muy precarias las condiciones, son un desastre las condiciones edilicias en algunos lugares. No puede pasar que haya Centros de Salud que no tengan agua,. No puede pasar que haya falta de luz, que haya falta de gas, que esté el gas cortado y no se puede trabajar”, se quejó Almirón.






