Desde Fisfe señalaron que cerraron 292 fábricas y se perdieron 7.700 puestos de trabajo en Santa Fe, debido a la caída de la actividad. Piden implementar una “política industrial a nivel nacional”.
El sector industrial de Santa Fe atraviesa un panorama sombrío. En diciembre de 2025 se registró una caída de la actividad del 9,8% interanual, donde el 68% de las ramas industriales presentó un descenso en su nivel de producción.

A raíz de la caída de la productividad, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, se perdieron 292 industrias y más de 7.700 puestos de trabajo industriales en la provincia de Santa Fe, lo que representa una baja del 4,9% y 5,6%, respectivamente.
Las cifras responden al último estudio de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), que advierte por un “proceso de desindustrialización que pone en riesgo la subsistencia del entramado productivo local”.
Entre las causas remarcan las altas tasas de interés para acceder al financiamiento, apreciación cambiaria que abarata los productos importados y un mercado interno debilitado por bajos ingresos, lo que “resulta en una ecuación de alta complejidad para la industria”.

“En provincias como Santa Fe, donde la industria es uno de los motores principales de la economía, la baja de la producción impacta de manera directa en otros sectores, amplificando la gravedad del deterioro de la actividad económica”, agrega el informe.
Por todo esto, desde la Federación manifestaron “preocupación por los sectores más afectados y por la sostenida pérdida de empresas y empleo industrial”.

A su vez, pidieron a las autoridades la “una política industrial a nivel nacional que propenda a facilitar la inserción inteligente en los mercados globales, defender los sectores industriales transables de la competencia desleal, igualar las condiciones de competitividad (costo logístico, financiamiento productivo, costo impositivo y laboral no salarial) y generar las condiciones para la reactivación del mercado interno”.







